
Joshua llegó por primera vez al Temple con diecinueve años para un retiro, aunque la llamada hacia ese lugar llevaba mucho tiempo creciendo dentro de él. Criado escuchando sobre este camino a través de su padre, sintió una conexión con la selva desde muy pequeño. Aquel primer retiro lo transformó por completo: le abrió el corazón y lo llevó al sendero que aún recorre hoy.
Para Joshua, el Temple no es solo un espacio de trabajo, sino un hogar: un hospital para el alma y una universidad de la vida, donde las enseñanzas provienen directamente de la Madre Naturaleza. Lo vive como un faro de sanación y despertar, y como una manera de devolver, con gratitud, todo lo que ha recibido a través de las plantas.
Antes de unirse al equipo del Temple, Joshua estudió diseño gráfico y descubrió en la fotografía una forma de capturar la magia de la naturaleza e inspirar a otras personas a reconectar con ella. Esa pasión ha evolucionado hasta su labor actual, en la que combina imágenes, vivencias y aprendizajes para compartir con el mundo el espíritu del Temple.
Como Coordinador de Comunicaciones, supervisa las redes sociales y el diseño, crea contenido fotográfico y audiovisual, registra testimonios, escribe boletines y acompaña a la comunidad online del Temple. Joshua se siente profundamente honrado de servir junto al Temple y al extraordinario equipo que lo sostiene. Para él, es tanto un privilegio como una vocación que sigue dando forma a su vida.
Actualmente está profundizando su camino a través de dieta (sama), con la visión a largo plazo de formarse en facilitación y, algún día, asumir un rol de liderazgo en el Temple, continuando el legado familiar de servicio a las plantas, a las personas y al planeta.