
Es fácil entender por qué Karen, conocida como The Paparazzi Yogi, aporta al retiro una combinación tan especial de creatividad y serenidad. A través de sus clases de yoga, invita a los participantes a aflojar tensiones, soltar lo que sobra y dejarse llevar por el ritmo natural del momento. Al mismo tiempo, su mirada fotográfica recoge los instantes más significativos de la experiencia, conservando recuerdos fugaces de una forma cercana, íntima y duradera.
Más allá de la esterilla y de la cámara, Karen siente una conexión profunda con la jardinería y el cuidado de las plantas, y apoya con entusiasmo los proyectos de huerto y permacultura del retiro. Ese vínculo con la naturaleza también se refleja en su tiempo libre, que dedica a observar aves, hacer senderismo y salir en bicicleta. Cercana, atenta y con los pies en la tierra, Karen aporta una presencia cálida que enriquece tanto el ambiente como la vivencia de quienes participan.