
Karla comenzó su camino como practicante de yoga en 2011 y, tres años después, obtuvo su certificación como instructora. Desde entonces, ha mantenido una formación continua, ampliando su enfoque con distintas especializaciones que enriquecen su propuesta y su manera de acompañar a cada persona en la práctica.
Su recorrido incluye certificaciones en yoga aéreo, yoga integral, masaje tailandés, terapia de sonido y terapias vibracionales. Esta combinación de conocimientos le permite ofrecer experiencias más completas, en las que el movimiento, la respiración y la escucha interior se integran de forma natural para favorecer el bienestar físico y emocional.
Con una visión abierta y en constante evolución, Karla transmite una enseñanza cercana, consciente y adaptada a diferentes necesidades, invitando a explorar el yoga como un camino de aprendizaje, equilibrio y conexión personal.