
Afincada en San Diego, Karli Wagner se acercó al yoga durante su segundo año de universidad, al apuntarse a una clase para completar un crédito de gimnasia. Lo que empezó como una simple obligación académica pronto se transformó en algo mucho más profundo: una práctica que le aportó calma a nivel mental, físico y emocional. Cuando terminó la asignatura, siguió buscando esa misma sensación y encontró nueva inspiración a través de Yoga with Adriene, una referencia que fortaleció aún más su vínculo con el yoga y con la idea de “encontrar lo que te hace sentir bien”.
En paralelo a su práctica, Karli exploró el budismo y la espiritualidad, dando forma a una manera de enseñar reflexiva, cercana y con los pies en la tierra. Completó su formación de 200 horas en Yoga Teacher Training con Soultribe Yoga.
Karli se inspira en la naturaleza y en la buena música, influencias que se reflejan en sus secuencias creativas y equilibradas. Quienes asisten a sus clases pueden esperar propuestas dinámicas, estables y acogedoras, pensadas para salir con los pies en la tierra, más abiertos y mejor conectados consigo mismos.