
Kate Larson se acercó al yoga como una forma de apoyar su proceso de sanación. Natural de Arizona, ha dedicado más de diez años a la agricultura orgánica, primero en su estado natal y más tarde en Washington y Tennessee. Durante años convivió con dolor crónico en la zona lumbar y un cansancio persistente, y el yoga le ofreció una práctica suave y de bajo impacto que encajaba con su estilo de vida. Le ayudó a alargar la musculatura, fortalecer el centro, aliviar su escoliosis leve y aportar calma y bienestar a su mente. Para Kate, esta disciplina supuso una vuelta a una versión más joven de sí misma, una oportunidad para vivir con menos ego y más libertad.
En 2021 completó su certificación de 200 horas RYT para profundizar en su práctica personal y en su comprensión del yoga. Tras formarse, sintió el impulso de compartir lo aprendido y de ayudar a otras personas a sentirse empoderadas, presentes y en equilibrio, tanto física como mentalmente. Disfruta de las transiciones creativas, los equilibrios sobre brazos y las posturas de equilibrio de pie, y enseña vinyasa power, slow flow, yoga suave y restaurativo a estudiantes de todas las edades, orígenes y capacidades. Cree que existe una práctica para cada persona y le encanta crear un espacio cálido y acogedor donde cada alumno pueda descubrir la suya.