
Katie llegó al yoga en una etapa de incertidumbre, y pronto encontró en esta práctica una presencia estable y orientadora en su vida. Desde entonces, ha profundizado su camino formándose en distintas partes del mundo en ashtanga, yoga aéreo, meditación y yoga para jóvenes. Cuenta con una certificación de 500 horas y enseña desde 2017, colaborando con equipos atléticos D1, centros de tratamiento de salud mental y estudios de todo el país.
En sus clases, Katie entrelaza la sabiduría ancestral del yoga con herramientas de regulación del sistema nervioso, dando lugar a una experiencia centrada, contenida y de apoyo. Su propuesta combina intensidad e intención con equilibrio, sin perder una energía ligera y un espíritu lúdico que hace que cada sesión resulte cercana. Pensadas para todos los niveles, sus clases invitan a explorar el movimiento, la presencia y el crecimiento personal en un espacio acogedor. Katie se sentiría honrada de compartir contigo su práctica, siempre en evolución.