
Kim Curtis aportará al retiro de otoño una presencia cercana y una energía profundamente inspiradora, acompañando a las personas participantes en una experiencia de regreso a su santuario interior. Su propuesta se nutre del poder transformador de un corazón abierto y del camino expansivo del Bhakti Yoga, el yoga de la devoción. A través del movimiento, la quietud, la respiración, el canto, la oración y el bhakti flow, la invitación es a ablandarse, soltar y reconectar con algo más grande que uno mismo.
Será un espacio dedicado al sentir, la devoción y la conexión interna, donde la práctica se convierte en un viaje sagrado hacia dentro. Quienes asistan pueden esperar una sesión cálida e inmersiva, pensada para despertar el amor, profundizar en la presencia y favorecer una apertura espiritual serena. Además, se servirá cacao medicina, sumando un componente ceremonial y nutritivo a la experiencia.