
“Sin actitud, solo gratitud” resume a la perfección el espíritu de Koto. Tanto cuando comparte música como cuando guía una meditación o participa en una conversación, su entrega se percibe en cada detalle. Con certificación internacional para enseñar meditación y yoga, ha impartido numerosos talleres y continúa ofreciendo sesiones regulares de asana en Hot Yoga Studios de Japón.
Además de su labor en el ámbito del bienestar, Koto también enseña japonés a personas expatriadas y locales, lo que refleja una manera de conectar y acompañar marcada por la generosidad y la versatilidad. Es una profesora comprometida y, al mismo tiempo, una eterna alumna, siempre abierta a descubrir lo nuevo con curiosidad infantil. Su vínculo con la música aporta una dimensión especial a su presencia: una voz llena de alma y un estilo amplio y expresivo que dejan huella. Cercana, sincera y con una luz serena, Koto conmueve simplemente siendo ella misma.