



Krisna es profesor de yoga en Bali y cuenta con más de 20 años de experiencia en Hatha yoga y Yin yoga.
Su acercamiento al yoga comenzó en 2005, cuando recurrió a esta práctica para acompañar la recuperación de unas lesiones deportivas. Lo que al principio fue una herramienta de rehabilitación física pronto se convirtió en algo mucho más profundo, y desde entonces el yoga ocupa un lugar central en su vida. Aquella primera vivencia de sanación a través del movimiento marcó su camino y sigue influyendo en la forma en que enseña hoy.
Tras más de dos décadas viviendo en el extranjero y viajando por el mundo, Krisna dio un giro decisivo. Dejó su puesto en la Embajada de Indonesia en Ecuador y se trasladó a Rishikesh, en India, para profundizar en su práctica y ampliar sus conocimientos. Fue un paso que cambió su vida. Sumergido en una de las tradiciones de yoga más respetadas del mundo, estudió con dedicación, afinó su comprensión y regresó a Bali con una práctica técnicamente sólida y, al mismo tiempo, muy personal.
De vuelta en Bali, impartió clases en centros de retiro y estudios de Ubud antes de incorporarse al equipo de Power of Now Oasis, en Sanur, donde lleva enseñando más de diez años. Durante este tiempo ha guiado a cientos de alumnos, desde personas que se iniciaban por primera vez hasta practicantes experimentados en busca de una experiencia más profunda. Es E-RYT 500 por Yoga Alliance y, en nuestra formación de profesores de yoga de 200 horas, imparte práctica de asanas y alineación, metodología de la enseñanza, filosofía e historia del yoga, Hatha yoga y Yin yoga.
Como profesor de Hatha y Yin yoga en Bali, Krisna integra equilibrio, conciencia de la respiración y una alineación precisa en una práctica completa. Sus clases de Hatha son estructuradas y muy atentas al detalle, con un énfasis claro en la conciencia corporal, el movimiento intencional y la comprensión de cómo funciona el cuerpo. En sus clases de Yin, en cambio, crea espacio para la quietud, la paciencia y una atención más serena, con posturas mantenidas durante más tiempo que permiten acceder a capas más profundas del cuerpo y la mente.
Lo que distingue a Krisna es su capacidad para hacer que una alineación compleja resulte accesible. No enseña para impresionar, sino para ayudar a las personas a sentirse mejor en su cuerpo. Tanto si alguien se está recuperando de una lesión, como si atraviesa una etapa de estrés o simplemente desea consolidar una práctica estable, sus clases se adaptan exactamente a su punto de partida.
Para él, el yoga es un camino de sanación, arraigo y vida auténtica. Esa mirada está presente en cada clase que dirige, en la forma en que da las indicaciones, en el ritmo que elige y en el espacio de apoyo que crea para sus alumnos.
El yoga no consiste en perfeccionar la postura. Consiste en comprenderte a ti mismo a través de la práctica.