
Mi camino en el yoga comenzó cuando decidí dejar atrás el estrés de mi trabajo en Londres y viajar a Rishikesh, India, considerada la capital mundial del yoga. Allí completé mi certificación de 200 horas en Hatha Yoga y, al regresar a Londres, empecé de inmediato a impartir clases. Poco después, realicé un curso de 100 horas de Yin Yoga con Adam Stonebraker y participé en distintas formaciones en Londres, donde seguí profundizando en yoga, anatomía, meditación, filosofía y movimiento corporal. Sigo aprendiendo y perfeccionándome cada día.
Mis prácticas están pensadas para la persona contemporánea y ofrecen una atención muy personalizada. Me apoyo tanto en la tradición del yoga como en la ciencia moderna del movimiento, y subrayo que las posturas deben adaptarse a nuestros cuerpos únicos, con sus distintas experiencias, traumas y capacidades, en lugar de encajar el cuerpo en una única versión “correcta”. En mis clases te invito a cultivar la conciencia y a escuchar tu cuerpo.