


Para Kristina Šliapikienė, el yoga es mucho más que una práctica física: es una forma de vivir con mayor conciencia, equilibrio y presencia. Su camino comenzó con el deseo de conocerse mejor y de encontrar armonía interior en la rutina diaria, una búsqueda que sigue guiando su enseñanza hoy. Tras obtener su certificación como profesora, continúa ampliando y profundizando sus conocimientos en distintas disciplinas, entre ellas hatha, vinyasa, yin y prácticas de respiración.
Sus clases se distinguen por una atención cuidadosa al cuerpo y a las emociones, creando un espacio amable donde cada persona puede moverse sin tensión y escuchar sus propias necesidades. Kristina invita a practicar con suavidad, a respirar con intención y a conectar con una calma serena a través de la presencia consciente. Cada sesión se convierte así en un momento para volver a uno mismo, relajar el cuerpo, aquietar la mente y fortalecer la conexión interior.