
Leah cuenta con 12 años de experiencia enseñando yoga y posee una certificación avanzada de más de 500 horas, obtenida a través de formaciones en Berlín e India con docentes de linajes tanto tradicionales como contemporáneos. Su recorrido incluye Vinyasa, Hatha y Ashtanga, además de una cualificación completa para yoga prenatal y postnatal.
Su vínculo con el yoga comenzó en 2012, y desde entonces su enseñanza se ha nutrido de un camino formativo amplio y poco convencional. Esa mezcla de influencias se percibe en la riqueza, la profundidad y la versatilidad de sus clases.
En sus sesiones, el trabajo de respiración y la filosofía yóguica forman parte esencial de la práctica, integrándose de manera natural con el movimiento. Para Leah, lo que se cultiva sobre la esterilla está pensado para acompañar también la vida cotidiana, a través de la disciplina, la autoobservación y el control de la respiración.
Su visión parte de una idea sencilla y poderosa: la sanación no es solo un proceso individual, sino algo que también se fortalece en comunidad.
Creo que la verdadera sanación no ocurre solo de forma individual, sino también en conjunto.