
Tras su reciente retiro del ministerio con Wild Church en Kamloops y Kelowna, LeAnn Blackert entra en una etapa nueva, marcada por la familia, la reflexión y una conexión profunda con el mundo natural. Hoy, gran parte de su tiempo transcurre acompañando a sus nietos —o, con la misma frecuencia, dejándose guiar por ellos—, en un ritmo de vida más pausado y atento a lo esencial.
Entre caminatas por la tierra y momentos de descanso bajo su árbol favorito, LeAnn cultiva una presencia serena y contemplativa, abierta a la belleza de lo cotidiano. Su vida se mueve ahora entre el silencio del exterior y la alegría de compartir tiempo con quienes ama, una combinación que inspira cercanía, escucha y una mirada renovada sobre la creación.