
Lena es una profesora de yoga comprometida y altamente cualificada, cuya forma de enseñar nace tanto de su pasión por el movimiento como de su profunda conexión con los animales. Tras completar una formación intensiva de 500 horas en Vinyasa y Hatha yoga, ha desarrollado un enfoque propio basado en la atención plena, el equilibrio interior y la conciencia corporal.
En sus clases, Lena propone un entorno sereno y cercano en el que cada persona puede relajarse con profundidad, reconectar consigo misma y cultivar una forma de estar más consciente. Para ella, el yoga va mucho más allá del trabajo físico: también es un camino para abrir el corazón y encontrar armonía dentro de uno mismo y en relación con el mundo que nos rodea. Fuera de la sala, suele pasar tiempo con sus perros, inspirándose en la calma de la naturaleza y en el amor incondicional que estos le aportan a su vida.