
Facilitadora y apoyo en la integración, Liz acompaña a las participantes tanto durante la ceremonia como en el proceso posterior, ofreciendo una presencia serena y constante justo cuando la experiencia empieza a desplegarse y a integrarse. Su formación en terapia somática y su amplia preparación en facilitación psicodélica le permiten sostener el espacio con una mirada atenta, enraizada y sensible a cada momento del proceso.
Su acompañamiento resulta especialmente valioso para quienes atraviesan instantes de mayor intensidad, ya que muchas personas perciben su presencia como calmante, tranquilizadora y profundamente estabilizadora. Gracias a su combinación de sensibilidad terapéutica y orientación práctica, contribuye a crear un entorno más seguro para la reflexión, el procesamiento emocional y una integración significativa. Quienes participen pueden esperar un apoyo compasivo, adaptado a lo que necesiten en cada fase del camino, favoreciendo tanto la resiliencia como una comprensión más profunda de la vivencia.