
Desde que descubrió el yoga durante sus años universitarios en 2003, Lizzie ha recorrido un camino muy personal de práctica, evolución y entrega. Su formación en danza se refleja en cada clase, aportando una enseñanza en la que conviven fuerza, elegancia y equilibrio, con un estilo fluido que resulta a la vez enraizado y estimulante. Como instructora certificada de 500 horas, con formación en Bhakti, FLY, Energy & Subtle Body, Super Sequencing, Anatomy + Alignment y Reiki, ofrece una propuesta rica, completa y muy consciente del movimiento.
Ha coimpartido formaciones avanzadas en Laughing Lotus NYC y Shaktibarre BK, además de dirigir retiros por todo el mundo. Sus viajes a Rishikesh, en India, han influido de forma notable en su práctica y han reforzado su deseo de enseñar desde el corazón. Inspirada por la meditación Vipassana y metta, conduce una vinyasa dinámica y apta para todos los niveles, acompañada de buena música, mudras, mantras y meditación, en una experiencia que invita a la presencia, la apertura y la luz interior.