
Creció en una familia de buceadores, así que el vínculo de Logan con el agua nació de forma natural desde muy pequeño. Con el tiempo, enseñar se convirtió en el siguiente paso lógico, impulsado por su paciencia, su entusiasmo auténtico y su deseo de compartir la experiencia del buceo con otras personas. Su estilo sereno y alentador resulta especialmente adecuado para trabajar con jóvenes buceadores, ayudándoles a ganar confianza mientras mantienen la actividad divertida y cercana.
Fuera del agua, Logan trabaja en NASA como ingeniero responsable de varios sistemas de la estación espacial. Esa misma precisión, concentración y compromiso también se reflejan en su manera de enseñar, creando un entorno de apoyo en el que los estudiantes pueden sentirse tranquilos y seguros. Su pasión por el buceo es contagiosa y, muy pronto, inspira a quienes lo rodean a descubrir el placer de este deporte.