
Desde que descubrió el yoga en 1977, Lori Gholson, RYT, ha encontrado en el equilibrio entre el movimiento y la quietud un camino hacia el bienestar. Con el paso de los años, ha integrado esta práctica como una herramienta que acompaña todas las dimensiones de la vida: la física, la mental, la emocional y la espiritual, una visión que marcó su evolución hacia un estudio profundo y, finalmente, hacia la enseñanza.
En sus clases, Lori transmite una dedicación sincera y cercana, combinando compasión y ligereza con una guía precisa, sustentada en su sólido conocimiento de la anatomía y la fisiología. Invita a cada alumno a explorar su propia riqueza interior y a vivir cada asana como una oportunidad para afinar la observación, la reflexión y la acción. Sus sesiones ofrecen un entorno cuidado y estimulante, en el que crecer con confianza y presencia.
Además, Lori sigue formándose de manera continua con numerosos maestros y maestras de gran talento, aportando así una mirada fresca y una profundidad constante a su trabajo.