
Tras dos décadas dedicado a la industria musical, sintió el llamado de mirar más allá del escenario y adentrarse en la relación profunda entre el sonido y la sanación. Su camino espiritual comenzó en 2015, dando inicio a una etapa de autoconocimiento y servicio. Algunos años después, el encuentro con Madre Ayahuasca marcó un punto de inflexión que abrió una transformación honda, desplegada a lo largo del tiempo.
Acompañado por la medicina, comenzó a apoyar ceremonias y retiros, donde su vínculo de toda la vida con la música adquirió un sentido nuevo y más profundo. A través del canto y del uso intuitivo de distintos instrumentos, encontró un canal creativo que lo condujo a la Sanación con Sonido. En ese mismo proceso, también fortaleció una relación muy sólida con Kambo, aprendiendo su potente proceso de purificación mediante la práctica personal y también sosteniendo ceremonias para otras personas.
Después de trabajar intensamente con la medicina, atravesó una etapa difícil, marcada por desafíos emocionales y una profunda autoobservación. Ese periodo de la Noche Oscura del Alma reveló lo que aún necesitaba sanar: recuerdos de la infancia, trauma ancestral y patrones kármicos que habían permanecido ocultos durante mucho tiempo. Fue una iniciación exigente, pero transformadora, que le pidió ir más allá del victimismo y asumir plena responsabilidad, con el apoyo del perdón y la autocompasión. Aunque las plantas maestras ofrecieron un sostén esencial, el trabajo más profundo tuvo que nacer desde dentro.
Con el tiempo, su camino lo llevó al corazón del Amazonas, donde se sumergió con humildad en las tradiciones de sanación de los linajes Shipibo y Asháninka bajo la guía de maestros experimentados. La práctica sagrada de La Dieta se desarrolló en estrecha relación con plantas maestras como Ajo Sacha, Piñon, Ayahuma, Huayra Caspi, Bobinsana, Chullachaqui Caspi y Shihuahuaco. El tiempo en la selva sigue profundizando su conexión con los icaros y con la música compartida en ceremonia, mientras su relación con las plantas madura y su comprensión de la sanación se vuelve más encarnada e integrada. Esto continúa siendo una parte fundamental de su camino, apoyando la expresión de su Dharma en la vida cotidiana y en el servicio.
Como músico talentoso, lleva sus capacidades a la ceremonia a través de icaros tradicionales y una amplia variedad de instrumentos, entre ellos guitarra, handpan, arpas africanas, instrumentos de la India, flautas, tambores y herramientas de sanación con sonido como gongs, cuencos tibetanos y kotamo. Su enfoque se centra en crear un contenedor seguro, permitiendo que la medicina haga su labor mientras acompaña el proceso con intención clara. Proveniente de un lugar de dificultad, siente una profunda humildad al ofrecer este trabajo y sostener el espacio con sinceridad y compasión, compartiendo con otras personas la importancia de la autosuficiencia.
Más allá de la medicina de plantas, su labor está estrechamente vinculada a la Astrología Evolutiva, un mapa sagrado que ilumina el viaje del alma. Con el tiempo, ha desarrollado una relación profunda con esta práctica, utilizándola para ayudar a otros a explorar patrones kármicos, huellas de vidas pasadas y el propósito que se despliega en su encarnación. Sus lecturas están guiadas por la intuición, el estudio profundo y las comprensiones obtenidas a lo largo de su senda espiritual.