
Crecida en la comunidad montañosa de Piedras Blanca, en la parte baja de la cuenca del río Savegre, Lucía Granados Elizondo pasó su infancia rodeada de la belleza más auténtica de la naturaleza costarricense. En un entorno sin electricidad ni servicio telefónico, aprendió a valorar la tierra, sus ciclos y su ritmo, una vivencia que ella misma considera un regalo que marcó su forma de entender la vida.
A los 18 años comenzó a trabajar como guía en Costa Rica Outward Bound, desempeñando su labor con curiosidad, sensibilidad y atención. Esa conexión con el aire libre convive con otra de sus grandes pasiones: la pintura, que practica desde los 13 años. Su formación académica en Bellas Artes y Educación refleja ese equilibrio entre la creatividad y la vocación pedagógica.
Lucía disfruta aprendiendo, compartiendo conocimientos e inspirando a otras personas a través de su experiencia, su mirada artística y su amor por la enseñanza.