
Su nombre Shipibo es Bawa Beka, que significa “la mujer sabia”. Nació en la comunidad de Kanan de Chiati Pishca y es madre de dos hijos y tres hijas, además de abuela de ocho nietos. Su hijo mayor tiene 35 años, y ella es su maestra, acompañándolo y guiándolo en el camino mientras aprende a trabajar con la medicina.
Desde muy joven, Lucy sintió una gran inspiración por su tío, un curandero muy respetado que recibía a personas de comunidades lejanas para sanarlas. Observar la manera en que atendía a sus pacientes, tanto como persona como médico, dejó en ella una huella profunda. Le conmovían especialmente las sanaciones que presenciaba y sintió el llamado de aprender para poder ayudar a sus propios amigos y familiares de la misma forma.
A los 25 años tomó la decisión de comenzar a dietar y a aprender de las plantas junto a su tío. Entre sus aliadas más importantes se encuentran Shihuahuaco, Chiric Sanango, Bobinsana, Renaco y Ayahuma, con las que disfruta trabajar en ceremonia.
Lucy está dedicada a ayudar a otros a sanar a través del mundo vegetal, apoyando la limpieza del cuerpo, la mente y el espíritu. Mujer de pocas palabras, transmite una gran profundidad, precisión y destreza en las artes de la sanación, tanto dentro como fuera de ceremonia.