
Luis Andy procede del pueblo Kichwa, en particular de los Napu Runa de la región del río Napo, y dirige ceremonias en retiros seleccionados de Ayahuasca en Ecuador. Nacido en la familia del reconocido sanador y yachak Don Ramon, recordado en todo Ecuador como uno de los chamanes indígenas más poderosos, fue elegido como primogénito para continuar este linaje sagrado de yachaks.
Desde muy pequeño, su padre lo preparó para que los espíritus de la naturaleza lo guiarán hacia otros mundos, donde recibió energías y aprendió a acompañar la sanación de otras personas. Su formación chamánica comenzó a los 8 años y, a través de ella, obtuvo la fuerza de tres lugares sagrados: una laguna mágica, un gran río y una cascada sagrada. En esos espacios se encontró con seres que bendijeron su camino de sanación, lo coronaron y lo vistieron con prendas marcadas por símbolos mágicos.
También recibió el favor y la fortaleza de animales de poder como anacondas gigantes, panteras negras y águilas. Con el paso del tiempo, aprendió a ver el futuro, a comunicarse con facilidad con los espíritus de la naturaleza y a apoyar la curación mediante plantas medicinales. Tras 25 años de práctica dedicada, comenzó a ayudar abiertamente tanto a la gente local como a visitantes internacionales.
En 2008, se convirtió en maestro de Jan Rostlinka y en chamán dentro del Feather Crown Project. Hoy, Luis está preparado para guiar a los participantes con seguridad a través de una poderosa ceremonia de Ayahuasca, abriendo el camino hacia una sanación profunda y visiones sagradas. Durante cada limpieza personal, canta con fuerza y abanica el cuerpo con hojas de surupanga (chacapa). También trabaja con tabaco natural de gran potencia envuelto en hoja de plátano, corona al participante, sopla sobre los centros energéticos y lo rocía con agua perfumada para limpiar la negatividad lo más completamente posible.
Después de la ceremonia, este proceso puede dejar en los participantes una sensación de paz, claridad mental, fortaleza, protección y arraigo en la realidad. También se cree que la buena fortuna puede acompañarlos en los días siguientes. Luis además puede apoyar a personas con diversas enfermedades en una sesión especial, durante la cual extrae energías negativas del cuerpo. Quienes han vivido el trabajo de Don Luis suelen describirlo como inolvidable y profundamente transformador.