
Soy Lulu, nacida en Perú y marcada también por mis raíces españolas, dentro de una familia unida desde siempre al arte de sanar y a la medicina natural. Durante generaciones, mis antepasados honraron la relación entre la naturaleza y el cuerpo humano, recurriendo a los dones de la tierra para recuperar el equilibrio y despertar la capacidad innata del organismo para sanar. Ese legado se convirtió en mi base y fue guiando mi camino de regreso a mis orígenes.
Aunque mi vida me llevó por distintos continentes —de Perú a Barcelona y después a Inglaterra, donde enseñé idiomas y trabajé en hostelería—, siempre sentí una llamada más profunda hacia algo con verdadero sentido: la sanación natural. En cada momento libre, me sumergía en el bienestar holístico, aprendiendo a vivir en sintonía con los ritmos de la naturaleza y a cultivar una vitalidad duradera.
Incluso desde lejos, la voz de Pachamama nunca dejó de acompañarme. Sentía su presencia orientándome de vuelta a casa. Ese anhelo me llevó a formarme como Terapeuta Holística y Reflexóloga, comprendiendo la poderosa conexión entre la sanación emocional, física y espiritual. En 2019 emprendí un viaje en solitario por el sudeste asiático, en busca de una mayor coherencia entre la intuición y el propósito.
En Bali me formé como practicante de Reiki, profundizando mi vínculo con la sanación energética y con la capacidad del cuerpo para regenerarse de manera natural. Al integrar meditación, reflexología, Reiki, masaje craneal indio y sanación con sonido dentro de un estilo de vida vegetal y consciente, descubrí mi verdadera vocación: acompañar a otras personas en su proceso de sanación, empoderamiento y autodescubrimiento.
Mi pasión también abarca la nutrición consciente. Me encanta crear platos vegetales llenos de vida, elaborados con ingredientes ecológicos y de proximidad, y disfrutar de la magia de recolectar tesoros comestibles en la naturaleza. Creo firmemente que los pequeños cambios, cuando se hacen con atención, pueden generar transformaciones profundas y nutrir cuerpo, mente y alma.
Ahora, tras más de 23 años viviendo, aprendiendo y creciendo por todo el mundo, ha llegado el momento de volver a casa. El Valle Sagrado me llama, y mi misión está clara: crear un santuario donde las personas puedan sanar, florecer y reconectar con su esencia más auténtica.
Junto a Phil, mi compañero de vida y también visionario, estamos dando forma a nuestro sueño: un retiro de bienestar holístico de primer nivel en el corazón del Valle Sagrado de Perú. Un lugar donde la sabiduría ancestral se encuentra con la transformación moderna, e invita a cada huésped a conectar con su máximo potencial.