
Educadora de personas adultas, exploradora espiritual y “partera” de programas, ha dedicado más de cuarenta años a dar forma a nuevas ideas y a acompañarlas hasta su realización. Desde hace dos décadas, Gabriola ha sido un hogar muy querido para su familia, aportando a su labor una conexión sólida con el lugar y la comunidad.
Su recorrido inicial combinó estudios, música y una curiosidad profunda por la espiritualidad, tanto en sus expresiones tradicionales como en las menos convencionales. A los 12 años fue iniciada en una tradición mística; a los 14, recibió la confirmación en la United Church; y a los 17 obtuvo la Medalla del Gobernador General por su excelencia académica. Además, estudió piano clásico y teoría musical durante doce años en el Royal Conservatory of Toronto, sumando otra dimensión a su formación creativa.
Quienes participen pueden esperar una presencia reflexiva y experimentada, capaz de aportar profundidad, claridad y cuidado en cada propuesta. Su trabajo refleja un compromiso de toda la vida con el aprendizaje, la guía y la materialización de oportunidades significativas.