
Con una presencia serena y un acompañamiento cercano, Maestra Lilia ofrece un espacio cuidado en el que la reconexión profunda puede surgir de forma natural. Su apoyo, atento y sincero, se extiende antes, durante y después de la ceremonia, creando un entorno de confianza y contención para cada participante. Su canto transmite una cualidad suave y envolvente, capaz de aportar calma y centrado, mientras que su sonrisa cálida despierta una sensación de alivio, esperanza y apertura.
Reconocida como una respetada chamana y miembro de la tribu Shipibo-Conibo, cuenta con más de una década de experiencia trabajando con Ayahuasca. Además de su labor ceremonial, realiza bordados minuciosos inspirados en motivos de Ayahuasca, una expresión artística que refleja la misma dedicación y sensibilidad que impregna toda su práctica. Su presencia suele describirse como nutritiva y maternal, ofreciendo a quienes la acompañan la sensación de estar sostenidos con compasión a lo largo de toda la experiencia.