
Nacido en el hermoso anexo de Chua Chua, dentro de la comunidad Qeros, ha dedicado más de 7 años a vivir y profundizar en estas tradiciones ancestrales. Su maestro más importante fue su padre, quien le transmitió la sabiduría sagrada heredada de sus antepasados. Esa herencia la lleva con orgullo y con un profundo sentido de respeto.
Con el paso del tiempo, se ha formado en la antigua práctica de la Lectura de Coca y en el arte de realizar ofrendas a nuestra querida Madre Tierra. Ambas enseñanzas representan un vínculo vivo con su cultura y con la tierra, mantenido y cuidado a lo largo de generaciones.
Hoy, a través de una sola hoja de coca, puede orientar a quienes buscan claridad y una guía sincera. Este camino exige reverencia por la naturaleza y una atención consciente hacia los espíritus que nos rodean. Su intención no es guardar este conocimiento para sí, sino compartirlo y servir de apoyo y luz a quienes se cruzan en su camino.