
Nombre shipibo: Niwe, que significa viento o aire.
Gabriel comenzó a trabajar con plantas maestras a los 11 años. Su primera dieta, ofrecida por su padre, fue con mucura, y abrió ante él la puerta al mundo de la medicina. Desde entonces, eligió seguir los pasos de sus ancestros. En 2010 empezó a servir medicina a personas ajenas a su familia, y siente un profundo honor por continuar este camino de sabiduría ancestral.
Agradece la oportunidad de compartir el inmenso amor de esta medicina, así como la alegría y la paz que puede aportar a la vida. Con humildad, da gracias a sus padres y a Dios por haberlo guiado hacia la luz de la medicina.
Para profundizar en su comprensión del mundo y de la medicina, ha dietado numerosas plantas. Su favorita es Noya Rao, a la que describe como una maestra poderosa, llena de luz, sanación, curación y protección. Cree que sus icaros ayudan a acercarse a la fuente de Todo. Con su experiencia en la sanación a través de la Ayahuasca, desea acompañar a quienes más lo necesitan y compartir con amor y cuidado.