
Conocido en la comunidad Shipibo como Soy Metsa, Luis nació en la comunidad indígena de Vencedor. Hijo menor de la Maestra Justina y el Maestro Cesar, es considerado una de las promesas más destacadas de la Amazonía. Porta el legado profundo y el conocimiento sanador de una línea Meraya Shipibo pura, sostenida por generaciones de sabiduría tradicional.
Su vínculo con la medicina comenzó muy temprano: a los 7 años tomó por primera vez Ayahuasca, en una cantidad tan pequeña como la tapa de una botella. Un año después, al ver a su madre atravesar una enfermedad grave, asumió con absoluta convicción el camino de sanación. Junto a su hermano, debió llevarla en un recorrido de 8 horas en bote para buscar atención con un shaman en una comunidad vecina. Cuando el motor falló durante el trayecto, continuaron remando durante 12 horas más. Esa vivencia marcó su vida y reafirmó su propósito: siendo hijo de un gran shaman, ¿cómo no iba a convertirse él también en sanador?
Con apenas 10 años, Luis comenzó a trabajar como Maestro tras completar una dieta de plantas de dos años con Sapote Renaco, Nihue Rao y Bobinzana, bajo la guía de su madre. Durante los últimos 12 años ha seguido profundizando en el mundo vegetal mientras trabaja junto a su familia en Arkana Spiritual Center, acompañando a visitantes de todo el mundo.
Hoy, Luis se enorgullece de representar a la nueva generación de sanadores Shipibo y desea inspirar a otros jóvenes Shipibo a seguir sus propias tradiciones. Aunque es joven, lleva consigo la sabiduría de sus ancestros y ofrece una energía vibrante y poderosa a quienes acompaña. Su misión es ayudar al mayor número posible de personas a encontrar sanación en los planos espiritual, físico y mental.