


Maestro Ricardo Amaringo, de 58 años, es un líder shipibo de gran calidez, propietario de Nihue Rao y shaman principal del centro. Empezó a tomar Ayahuasca con solo 14 años y, ya en sus veinte, completó su primera dieta larga de dos años y medio con un único propósito: servir al mundo. Vive, come y trabaja en el centro, dejando claro que la práctica del curandero es el eje de su vida.
Fiel a una visión purista, mantiene intacta la disciplina chamánica heredada de sus ancestros shipibo, los merayas, curanderos del más alto nivel, y está decidido a seguirla sin concesiones. A diferencia de muchos chamanes, comparte su conocimiento con apertura y paciencia con quienes desean comprender la medicina con mayor profundidad. Suele decir: “Mi trabajo es educar al mundo, las plantas me lo dijeron”, y esa enseñanza también se refleja en las conversaciones de integración que guía.
Con más de 50 dietas, Maestro Ricardo ha forjado una relación especial con las plantas. Además, ha dietado la Medicina de Dios durante un año, lo que le ha otorgado capacidades en su labor que pocos chamanes poseen. A quienes desean estudiar el chamanismo con él, les ofrece con afecto: “Si quieres aprender la medicina, te enseñaré como a un hermano o hermana”, y honra esa promesa con total compromiso. Agudo, amable y profundamente entregado, es un regalo poco común para quienes se sienten llamados por esta tradición ancestral.