
Magdalena forma parte del equipo central de apoyo del retiro, acompañando prácticas de movimiento y trabajo somático que ayudan a las personas participantes a reconectar con el cuerpo e integrar sus vivencias antes y después de las ceremonias. Su enfoque combina herramientas sensibles al trauma y orientadas al sistema nervioso, incluyendo movimiento consciente, respiración y presencia encarnada. Su intención es cultivar seguridad, presencia y enraizamiento, para que cada proceso pueda desplegarse de manera natural, sin presión ni expectativas.
Su recorrido ha estado marcado por una sensibilidad temprana hacia la energía y la emoción, así como por experiencias personales de desafío físico y emocional que la llevaron a buscar una sanación más allá de lo mental. Con el tiempo, comprendió que el cuerpo y el sistema nervioso son vías esenciales para la integración y el cambio sostenido. A través de años de práctica personal y formación en trabajo energético, embodiment y enfoques somáticos, Magdalena desarrolló una manera de sostener a otras personas que es suave, intuitiva y profundamente respetuosa de los límites y ritmos individuales.
Dentro del espacio del retiro, también apoya el campo energético mediante la intuición, el sonido y la presencia, ayudando a mantener claridad y estabilidad tanto en los momentos grupales como en los individuales. Fuera del contexto ceremonial, contribuye al cuidado general del retiro y a la comunicación del proyecto. Su forma de sostener es silenciosa y firme, centrada en la suavidad, la escucha y la conexión encarnada, ofreciendo apoyo sin dirigir ni definir la experiencia de nadie.