




Portadora de un legado sanador transmitido de generación en generación en su familia, la abuela Mamacuna ostenta el título de “Suma Sacerdotisa Inca”. Desde muy joven aprendió de su madre y de su abuela las prácticas tradicionales de curación en Perú, entre ellas limpiezas con espada, tabaco, perfume, huevo y vela. Hoy, ya en la década de los setenta, sigue recorriendo este camino con entrega, vitalidad y amor inquebrantables.
Mamacuna es representante directa del espíritu de la medicina de Wachuma, una de las grandes plantas sagradas del mundo, y actúa como guardiana de esta medicina en las sierras sagradas de Andalgalá, Catamarca, Argentina. Trabaja con diversas técnicas de sanación andina y también enseña la medicina sagrada de los hongos.
Su don sanador no proviene solo de la sabiduría ancestral que custodia, sino también de las experiencias difíciles que le ha puesto la vida, gracias a las cuales ha comprendido el dolor y los desafíos que atraviesa el alma humana. Además de guiar ceremonias y acompañar procesos profundos de sanación, su carisma, ternura, alegría y calidez dejan una huella duradera en quienes la conocen.