
Desde siempre me ha atraído de forma natural el movimiento, el vínculo con los demás y esos espacios silenciosos que aparecen entre una cosa y otra, aunque me llevó años comprender que, en realidad, lo que estaba buscando era una relación más profunda conmigo mismo.
Nacido y criado en Alemania, en una familia de origen italiano, he vivido entre culturas, disciplinas y distintas maneras de entender el mundo. Mi primera experiencia real de presencia llegó a través del deporte: jugué al fútbol profesional hasta los 18 años y, después, seguí una trayectoria más convencional estudiando economía y trabajando para empresas multinacionales. Sobre el papel, todo funcionaba, pero por dentro sentía cada vez más distancia respecto al sentido y a la sencillez.
A mediados de mis veinte años me alejé de la vida corporativa y emprendí un viaje transformador de un año por 10 países. Sumergido en nuevos idiomas y culturas, recuperé la curiosidad, la conexión y la belleza de simplemente estar presente.
Ese recorrido me llevó finalmente al Thai Yoga Massage, abriendo una etapa completamente nueva en mi vida. En un principio solo pensaba quedarme dos semanas en Tailandia, pero perdí a propósito mi vuelo de regreso para seguir formándome y absorber de verdad la energía de este arte ancestral de sanación. Allí también conocí por primera vez el Qi Gong, una práctica que me acompaña desde entonces.
Al comprender el valor de unir la sabiduría tradicional con una base sólida de anatomía y trabajo corporal profesional, me trasladé a San Diego, California, en 2012 para estudiar en IPSB College y convertirme en Holistic Health Professional & Massage Therapist certificado. También completé mi formación de profesor de yoga de 200 horas en Encinitas.
Desde entonces, mi camino me ha llevado por Tailandia, India, Laos y Bali, donde profundicé en el yoga, el Qi Gong y el trabajo corporal holístico. En 2019, completé formalmente mi práctica de largo recorrido de Qi Gong con una formación certificada de profesor en Bali, junto a Forest Rock Qi Gong.
A partir de toda esta experiencia, desarrollé SOUL IN TOUCH, un método que integra trabajo corporal, movimiento y transformación personal. Para apoyar este enfoque, creé mi propio estilo de yoga, YogaQiFlow: una práctica fluida que combina principios del Qi Gong con yoga encarnado para preparar tanto a mí mismo como a otras personas para el trabajo corporal y una conexión interior más profunda.
Hoy vivo en Tenerife con mi pareja Alice y nuestros tres hijos, Noah, Jonah y Elia, en Casa el Riego, un espacio dedicado a la comunidad, la sanación y la vida sostenible. A través de la SOUL IN TOUCH Academy, ofrezco masajes, Qi Gong, yoga, formaciones de trabajo corporal y retiros comunitarios para personas que, como me ocurrió a mí en su día, sienten que viven entre dos mundos y anhelan una vida con sentido, vivida desde el cuerpo y más allá de los roles que desempeñan.
Mi misión es sencilla: ayudar a las personas a bajar el ritmo, reconectar consigo mismas y redescubrir la alegría a través de la presencia.
"Cuanto más despacio te mueves, más sientes." — Marco Bartolomeo