
Sería imposible cerrar la temporada sin presentar a una de las personas más importantes de Cal Reiet: Margalida Melià. Se incorporó al equipo en abril de 2021, asumiendo con gran ilusión y muchas expectativas el cargo de directora residente.
Economista de formación, cuenta con una especialización en el European Business Program de la Europäische Fachhochschule y la Universitat de les Illes Balears. Además, posee un máster en contabilidad y auditoría, una base académica que le aporta una mirada analítica muy sólida y un enfoque claro hacia la estabilidad empresarial y una gestión financiera rigurosa.
Antes de llegar a Cal Reiet, pasó dos años entre el Reino Unido, Alemania y Mallorca, compaginando distintos trabajos para ampliar su versatilidad y experiencia. Más adelante se instaló en Palma de Mallorca para la apertura del Hotel Sant Francesc, donde colaboró con éxito durante los tres primeros años de actividad. Después, asumió la gestión financiera de Fera Restaurant en su camino hacia una estrella Michelin.
“Empezar a trabajar en Cal Reiet fue realmente un sueño y un honor para mí, porque además de ser un lugar precioso y lleno de magia, me brindaron la oportunidad de volver a trabajar en el mundo hotelero, ¡que me apasiona! Y algo todavía más importante: es maravilloso poder desarrollar mi trabajo en un espacio con un propósito holístico.”
En Cal Reiet, el optimismo de Margalida se percibe en quienes la rodean. Se esfuerza por fomentar un ambiente positivo entre compañeros, guiándose siempre por la honestidad, la sinceridad y el respeto. Esos mismos valores marcan también la manera en que recibe y acompaña a los huéspedes, porque para ella el servicio debe ocupar siempre el primer lugar.
Muy vinculada a la isla, Margalida es natural de Porreres y procede de una larga estirpe de antepasados mallorquines. Valora profundamente la cultura, la historia y las tradiciones de su tierra. Criada en una familia de payeses y herreros, aprendió desde muy pronto el valor del esfuerzo y la determinación para alcanzar sus metas.
En el plano personal, es una viajera incansable que cruza océanos al menos una vez al año y aprovecha cualquier ocasión para descubrir nuevos destinos. Para ella, cada rincón del mundo es un libro por abrir, y se sumerge en cada cultura con intensidad total. Nadar con tiburones ballena en México o emprender viajes exigentes por Tailandia en busca de templos escondidos son solo dos ejemplos de su espíritu aventurero.
Hoy está deseando seguir dando lo mejor de sí en esta nueva etapa profesional, y no hay duda de que así será.