
Procedente de Lisboa y amiga de la familia desde hace años, Margarida inició su vínculo con Vonetta en Mysore hace una década, donde compartieron práctica durante los meses de invierno. Desde 2012, su compromiso con el yoga ha sido constante, y sus numerosos viajes a la India han nutrido de forma continua tanto su práctica como su comprensión de la tradición, permitiéndole vivir en cada momento su alegría, su magia y su humildad.
Con experiencia docente en India, Inglaterra y Portugal, Margarida sigue cuidando su camino personal y profesional a través de la meditación budista y de los paseos conscientes por el bosque, incluida la práctica finlandesa Forest Mind. Atraída por el silencio y la naturaleza, recorre este camino cada día con la convicción profunda de que el poder de cambiar reside en cada persona.