
Maria lleva más de 10 años practicando y enseñando yoga en distintos lugares del mundo. Su formación de 500 horas la completó en Israel, país en el que desarrolló gran parte de su trayectoria profesional y consolidó una visión amplia y cercana de esta disciplina.
Sus clases se apoyan en el Hatha Yoga y se enriquecen con ejercicios de respiración y meditación. Propone una práctica sencilla, clara y accesible, pensada para acoger a personas de todos los niveles y acompañarlas con calma en su proceso.
Durante dos años trabajó en Camboya como profesora principal y responsable de un precioso retiro de yoga. Allí comprobó cómo la práctica, la alimentación sencilla, la risa, el contacto con la naturaleza, el juego y el apoyo de personas afines pueden generar una profunda sensación de ligereza. Esa vivencia marcó su camino y la impulsó a seguir compartiendo herramientas valiosas para la autorrealización, la armonía y el equilibrio.
Además, imparte yoga terapéutico, yoga en pareja, yoga de la risa, prácticas de mindfulness y meditación.
A Maria le encanta cocinar y hornear platos y postres vegetales. También disfruta de la compañía de otras personas y de poder estar al servicio de los demás.