




Mi camino personal en el yoga comenzó en 1991, cuando entré en el inspirador universo del Hatha yoga clásico. En 2001, tras una formación intensiva de cuatro años con la GGF, superé el examen para convertirme en profesora de yoga certificada, con reconocimiento oficial de GGF, BDY y EYU. Esta sólida base se vio además enriquecida por profesores de prestigio como L. Chariase y el Dr. L. M. Garothe, del Instituto Kaivalyadhama de la India, que acompañaron mi examen final.
Como enfermera de formación, el bienestar de las personas siempre ha ocupado un lugar muy importante para mí. A través del yoga descubrí el poder transformador de la yogaterapia: fortalecer el cuerpo, despertar la atención plena y favorecer un bienestar duradero. El trabajo respiratorio profundiza la relajación a nivel mental y sigue guiándome en mi vida cotidiana.
Con los años, mi práctica se ha vuelto más dinámica, algo que me aporta una enorme satisfacción. Estudié y obtuve la certificación con el Dr. Ronald Steiner en yoga Ashtanga. Esta variedad está abierta a todas las personas participantes. Mi enfoque se centra en la alineación consciente en las posturas o en una práctica meditativa y fluida, ayudando a reconectar con el cuerpo, sus límites y sus necesidades.
Me encanta enseñar de forma flexible, adaptándome al nivel de cada grupo, ya sea a través de secuencias de Ashtanga o de Vinyasa. Mis clases certificadas para niños y mujeres embarazadas completan mi propuesta.
Para mí, el yoga es una forma de vida: atención plena, mantenimiento de la salud, alegría y fortaleza mental. En el ritmo acelerado del mundo actual, el yoga me ayuda a encontrar calma interior y a experimentarme de nuevo como un todo.