
Marina Mangano aporta a su trabajo una mirada profundamente consciente del cuerpo, en la que combina los principios de la quiropráctica de tensegridad con una sólida base de yoga. Su recorrido en el bienestar nació del deseo de comprender mejor el organismo desde dentro, una búsqueda que primero la llevó a practicar yoga y que más tarde la animó a enseñar tras completar sus estudios de quiropráctica.
En 2018 se formó en The Yoga Deza Institute, en Fayetteville, Arkansas, reforzando así su vínculo con el movimiento consciente y con una guía clara, precisa e intencional. Su enfoque refleja un equilibrio cuidado entre anatomía, alineación y visión holística, ideal para quienes buscan una experiencia más enraizada, educativa y atenta al detalle.
Ya sea en una clase o en un contexto orientado a la sanación, su labor está marcada por la curiosidad, el cuidado y el compromiso de ayudar a otras personas a moverse con mayor comprensión, confianza y presencia.