
Nacida en 1989 en la antigua comunidad de Aguaypa, distrito de Iparia, Ucayali, Perú, Mary Julliana Vasquez Rios lleva el nombre shipibo de San Kenguano. Creció en una familia de sanadores: tanto su madre como su padre han dedicado muchos años a la medicina tradicional. Desde los 15 años comenzó a aprender este conocimiento observando a su madre, Maricela Ríos Inuma, preparar remedios y atender a las personas enfermas de su comunidad.
A los 16 años inició su camino con la ayahuasca, realizó su primera dieta y abrió su vínculo con las plantas sagradas. Desde entonces acompañó siempre a sus padres en las ceremonias, apoyándolos y colaborando en distintos tratamientos. A los 18 años comenzó a dirigir ceremonias de ayahuasca y dietas. Su compromiso es acompañar a sus pacientes en un proceso de sanación integral, ayudando a armonizar cuerpo, alma y espíritu, y a equilibrar pensamientos y emociones para abrir también el corazón. Cree en la vida, la paz, la armonía y la tranquilidad que nacen al sanar, en conexión con la Madre Tierra, las plantas y el espíritu de la selva.