
Conocí Clear Sky a través del programa Karma Yoga, una estancia de servicio de tres meses, y de inmediato me sentí atraída por una forma distinta de vivir, en sintonía con la parte más profunda de mí. Encontré una comunidad donde las personas trabajan codo a codo y acompañan a yoguis como yo en el proceso de despertar.
Allí descubrí mi verdadera pasión: mirar hacia adentro, explorar lo que significa ser un ser espiritual íntegro y contribuir a la creación de una vida abundante mediante el servicio, por el bien de todos. Ha sido un recorrido extraordinario.
Con formación como educadora en trabajo social, pasé ocho años trabajando con jóvenes en escuelas, una experiencia que me inspiró a buscar una manera más significativa de enseñar habilidades para la vida a la próxima generación. Actualmente estoy cursando un programa universitario de tres años y planeo lanzar mi propio proyecto de enseñanza de habilidades para la vida y de segunda lengua.
Hoy formo parte de los equipos de Ventas y Desarrollo de Negocios de Clear Sky y pronto me integraré al Consejo de Administración. Mi aprecio por las propuestas que compartimos con el mundo sigue creciendo, especialmente al ver la paz y el estado mental amoroso que pueden despertar en las personas. Para mí, apoyar eso es vivir una vida verdaderamente valiosa.