
Fotógrafo, cineasta, observador y un entusiasta de la vida, Mateo Aimaretti reúne todas estas facetas con una autenticidad poco común. A través de su trabajo, narra historias honestas y luminosas sobre quienes viven en los márgenes, sobre la luz que puede surgir incluso en los lugares más oscuros y sobre la verdad misma. Se mueve con naturalidad entre personas de todo tipo, desde sadhus hasta mendigos, y desde personas con adicciones hasta artistas.
Los vínculos que genera con tanta facilidad tienen algo casi mágico, como si fuera simplemente un canal del universo, reflejando cada instante tal y como es. Con su espíritu inclusivo, Mateo hace que el mundo parezca más pequeño. Incluso ha popularizado por Europa la palabra hindi “Chalo”, y utiliza “Super” para todo, ya sea algo bueno o malo.
Instalado en Argentina, encuentra la creatividad allí donde otros verían locura y disfruta de aquello que muchos considerarían extraño. Atraído por todo el espectro de lo humano, con su caos y su belleza, vive para descubrir el “Super” escondido en lo cotidiano.