
Padre, cuidador de AVANI y facilitador de ceremonias, Maurits Hofman se presenta ante todo como un ser humano cercano y auténtico. Desde hace más de 20 años acompaña procesos alrededor de la sweat lodge (Inipi), invitando a las personas a bajar el ritmo, entrar en sí mismas y reconectar con aquello que realmente importa. Su forma de guiar se mueve entre lo visible y lo invisible, en un espacio donde el silencio adquiere fuerza y la verdad puede sentirse de manera profunda.
Con una base sólida en el trabajo sistémico y la inspiración de la tradición lakota, crea un entorno en el que lo esencial puede emerger con naturalidad. Desde una mirada clara y un corazón abierto, fomenta la honestidad, la sencillez y una conexión genuina: contigo mismo, con los demás y con el todo. AVANI es su hogar, compartido con Anke y sus hijos, Bodhi y Frida. En los Países Bajos, Italia y Francia, facilita programas, retiros y ceremonias que no buscan convertirte en alguien nuevo, sino recordarte quién eres en esencia.