

ACERCA DE MÍ
Desde muy pequeña he sentido una conexión profunda con la naturaleza. El sonido del lago y el coro de las ranas en las tardes de verano fueron mi nana, y los bosques y el agua quedaron en mi memoria como el escenario más luminoso de la infancia: un lugar de alegría, libertad y vida. La naturaleza siempre ha sido para mí una amiga cercana, serena, acogedora y atenta.
DESCUBRIMIENTOS
Mientras estudiaba gestión empresarial, empecé a intuir con más claridad mi verdadero camino. En 2018 participé en un campamento de conciencia, donde escuché por primera vez el sonido de los gongs. En ese instante, mi cuerpo se aflojó y mi alma se volvió ligera; sentí una liberación profunda y una alegría inmensa. Después de la sesión, me acerqué al maestro de gong, quien me miró y me dijo: “Vas a ser una maestra del sonido”. Aquellas palabras despertaron algo en mí, como si hubiera encontrado el primer hilo que me conduciría a mi vocación.
MEDA MOHINI
Mi camino se volvió más claro en el verano de 2020, cuando asistí a la formación de profesora de yoga. Allí renací y recibí el nombre de Mohini. El último día del curso, mientras me preguntaba en silencio, bajo el sol, “¿y ahora qué?”, una libélula se posó sobre mi pie. Lo viví como una señal: una respuesta tranquila y nítida que me decía que el viaje apenas comenzaba.
Un mes después me encontré en la Tierra de las Libélulas, aprendiendo el arte de los sonidos armónicos. No regresé de allí con las manos vacías: en ellas nació un tambor chamánico y, en mi corazón, la luz de un nuevo comienzo.
AQUÍ Y AHORA
En 2023, mi corazón me llevó al Loving Space, donde empecé a profundizar en la práctica del arte del Innerdance. Esta experiencia me ancló al momento presente; allí conocí una auténtica sensación de unidad y una paz silenciosa y profunda. De ese silencio nació el nombre Aquí y Ahora. En otoño de ese mismo año, abrimos en Biržai las puertas de un estudio de bienestar con el mismo nombre. Desde entonces, vivo inmersa en el flujo de actividades que amo: los sonidos, el movimiento, la respiración, el compartir y la conexión forman parte de mi día a día.
NEPAL
2024 fue un año de silencio y profundidad. A través de retiros en silencio y de la meditación con monjas budistas, sentí una nueva llamada a emprender una peregrinación a Nepal. Fue un sueño cumplido: desde la adolescencia me atraían el Himalaya y su sabiduría. Recorrer lugares sagrados abrió mi alma a experiencias espirituales y me dio la capacidad de mirar la vida desde arriba, con gratitud y confianza.
La grandeza del Himalaya reforzó mi convicción de que todo sucede a su debido tiempo, en perfecto orden. En las montañas conocí a un sabio del alma, un sadhu ermitaño, que dejó en mí unas palabras convertidas desde entonces en guía: viaja con el corazón. Desde entonces camino así, en silencio, paso a paso, escuchando mi orientación interior.