
La relación de Megha con el yoga comenzó en una etapa especialmente exigente, durante los días de la Covid, cuando la vida pedía pausa, reflexión y una mayor fortaleza interior. En ese contexto, y rodeada por la atmósfera mística y la sabiduría profunda de su tierra natal, fue acercándose cada vez más al poder transformador del yoga y la meditación.
Lo que empezó como una búsqueda personal terminó convirtiéndose en una vocación que cambió por completo su rumbo. Tras experimentar en primera persona el valor sanador de estas prácticas, tomó la valiente decisión de dejar atrás su carrera en odontología para dedicarse por completo a compartir el yoga con otras personas.
Hoy transmite esa misma autenticidad, entrega y experiencia vivida en cada una de sus enseñanzas. Su presencia invita a explorar el yoga como un camino de equilibrio, consciencia y transformación real, desde un lugar de honestidad y compromiso.