
Durante la ceremonia viví una experiencia preciosa, eufórica y profundamente abierta de corazón. Me sentí sostenida con muchísimo cuidado tanto por quienes guiaban el proceso como por el propio espacio, que era realmente hermoso. Cuando afloraron emociones difíciles, Gabrielle y Mehran estuvieron allí enseguida, aportándome justo lo que necesitaba en ese momento y recordándome con suavidad que todo lo que busco también habita en mí. Al terminar la ceremonia, ofrecieron una transición serena y acompañada, dándome todo el tiempo necesario para volver a situarme en mi entorno. El lugar transmitía paz y tranquilidad, creando una vivencia verdaderamente ininterrumpida. Las comidas caseras fueron atentas y deliciosas, y el baño en el océano y la sauna resultaron refrescantes y profundamente nutritivos.
Al mirar atrás, participar en el retiro fue sencillamente extraordinario, y siento una gratitud inmensa por cada instante. La sincronía entre las redes sociales, los algoritmos y las fuerzas cósmicas que me llevaron a esta experiencia transformadora, no una sino dos veces, me parece realmente asombrosa. La profundidad de la purificación y del crecimiento personal que experimenté está más allá de las palabras. Pero lo que hizo este viaje especialmente significativo fueron almas increíbles como Mehran, Gabrielle y Michael, que caminaron a mi lado. Su apoyo constante y su presencia potenciaron la sanación y la transformación, dejando recuerdos que nunca olvidaré. Recomiendo de corazón este camino a quien busque una sanación profunda y un crecimiento personal auténtico.