


Soy Mel Mackintosh, profesora de yoga y meditación con un enfoque en la salud, además de practicante de Hypnobirthing Australia. También me enorgullece ser copropietaria de Australian Yoga Academy en Melbourne, donde enseño junto a mi mejor amiga y socia, Adele Conti, desde 2006.
Mi primer contacto con el yoga llegó a finales de los años 90, cuando trabajaba en Recursos Humanos y Gestión del Cambio para empresas como Telstra, NAB y Medibank. Fue casi por casualidad: me sentía estresada y era consciente de que no me movía tanto como me habría gustado, así que me apunté a una clase con una amiga. Desde entonces, no he dejado de practicar.
Lo que sigue inspirándome es la visión integral del yoga y la meditación. Estas disciplinas acompañan al cuerpo, la mente y el espíritu, y se adaptan a cada persona en el momento vital en el que se encuentre, con independencia de su salud, energía o capacidad física. El yoga es algo que todas y todos podemos hacer, y cada día abre nuevas posibilidades de transformación.
Aunque valoraba mi trayectoria corporativa, me encontraba recurriendo una y otra vez al yoga, la meditación y la medicina complementaria en busca de respuestas sobre salud y bienestar. Ese camino me llevó a estudiar Naturopatía y a completar en 2006 mi Diploma Avanzado de 350 horas en Enseñanza de Yoga. En 2010 pasé a dedicarme por completo al sector del yoga al incorporarme al equipo de copropietarios de Australian Yoga Academy.
Como persona profundamente comprometida con la profesión del yoga, considero que las formaciones de profesorado deberían tener nivel terciario y desarrollarse con los más altos estándares, de la mano de docentes excepcionales. Desde 2008 gestiono todos nuestros programas de formación, buscando de forma constante maneras de fortalecer unos cursos ya muy respetados, tanto en la base formativa como en las propuestas avanzadas para profesorado titulado.
Tras el nacimiento de mi primer hijo en 2010, desarrollé un interés muy especial por el yoga prenatal y postnatal. He dedicado muchas horas a seguir formándome y creciendo en este ámbito para poder acompañar a las madres y a sus parejas con prácticas basadas en la evidencia, pensadas para ayudarles a prepararse para una experiencia de parto positiva.
Me siento agradecida de formar parte de la comunidad de yoga australiana y me alegra enormemente que nuestros programas de formación de profesorado acojan ahora a estudiantes de todo el mundo. Para mí significa mucho estar vinculada a una comunidad cariñosa de alumnado comprometido, algunas personas de las cuales llevan practicando con nosotras desde hace más de 15 años. Mi visión es seguir creando oportunidades para que personas de todas las edades y capacidades puedan formar parte de la familia AYA. Veo AYA como un espacio de crecimiento y sanación, apoyado por un equipo talentoso de profesorado de yoga y profesionales de la salud que ayudan a hacer realidad esa visión.
También quiero dar las gracias a todas mis maestras y maestros de distintas disciplinas por su guía y apoyo, así como a cada estudiante con el que he trabajado, porque sin ellos no podría dedicarme a lo que amo.