
El movimiento ha sido siempre una parte esencial de su vida, y fue precisamente el yoga lo que le abrió la puerta a una práctica capaz de sostenerla a nivel mental, físico y espiritual. Tras completar su formación como profesora en India en 2017, Melissa comprendió el yoga como un camino de crecimiento y libertad, dentro y fuera de la esterilla. Compartir esa experiencia con otras personas es, para ella, un auténtico privilegio.
En sus clases, acompaña a los alumnos a moverse de una forma nutritiva, fuerte y consciente. Cada sesión comienza marcando una intención y conectando con la respiración, creando así un espacio para llegar plenamente al momento presente antes de entrar en la práctica. Su propuesta invita a sentirse bien acogido, con una base sólida que favorece la presencia, la atención y una conexión más profunda con uno mismo.