
Michael Santi Keezing aporta a sus enseñanzas una profundidad poco habitual, fruto de una trayectoria marcada por años de práctica en la tradición forestal tailandesa, una rama del budismo theravada centrada en la meditación. Durante ocho años vivió como monástico, seis de ellos como monje plenamente ordenado, y se formó en monasterios, como errante y también dentro de comunidades budistas laicas, tanto tradicionales como occidentales.
Antes de ordenarse, siguió un recorrido adulto diverso que incluyó la escritura, una experiencia que le dio una mirada amplia y matizada que sigue presente en su forma de acompañar y enseñar. Su perfil combina la disciplina del entrenamiento monástico con una vivencia real y cercana, lo que transmite una presencia serena, sólida y accesible para quienes buscan claridad, quietud y una guía espiritual con sentido.