
Desde 2003, Michelle Heinz ha estado profundamente vinculada a Clear Sky, un lugar que reavivó en ella una sensación de vitalidad y presencia que llevaba tiempo buscando. Su manera de implicarse es total: regresó cada verano para colaborar en el desarrollo de la granja y del terreno, más tarde formó parte del consejo directivo y, después de mudarse desde Japón, vivió allí durante ocho años mientras dirigía el centro. Esa trayectoria refleja una combinación poco común de compromiso, visión y capacidad para reunir a las personas en torno a experiencias significativas.
Actualmente, desde Nelson, B.C., Michelle integra un equipo despierto e innovador, y también participa en la gestión de un espacio de trabajo colaborativo donde la meditación, la cooperación consciente y el trabajo en equipo marcan el ritmo cotidiano. Fuera del ámbito profesional, disfruta de los juegos de palabras con amistades, de explorar nuevas formas de comer bayas de espino amarillo y de salir al aire libre siempre que puede. Su presencia aporta calidez, experiencia y una energía conectada con la comunidad y la naturaleza.