
Michelle comenzó a practicar Bikram yoga hace casi 20 años, en una etapa de gran actividad personal mientras estudiaba Kinesiología en la SFU. Tras completar su primera formación como profesora en 2004, pensó dedicar un solo año a viajar y enseñar yoga, pero esa experiencia terminó extendiéndose durante una década completa. Ese recorrido la llevó por ciudades como Hong Kong, Estocolmo, Copenhague, Oslo, Estambul, Gotemburgo, Brisbane, Sídney y Christchurch.
En cada lugar, Michelle encontró una conexión constante y una sensación de familiaridad que hoy transmite en sus clases. De regreso a Canadá, amplió su comprensión del cuerpo humano al formarse como Registered Massage Therapist. Actualmente comparte su tiempo entre el cuidado de sus dos hijos pequeños y la enseñanza del yoga. En sus clases, invita a los estudiantes a un viaje personal de autodescubrimiento, guiado por un equilibrio consciente entre el movimiento y la quietud.