



El yoga ha tenido un papel fundamental en mi camino, primero como práctica personal y más tarde como algo que sentí la necesidad de compartir. Realicé mi primera formación en 2019 para profundizar en mi propia comprensión, y tras completar otra en 2023, enseñar se convirtió en el siguiente paso natural. Desde entonces, acompaño a otras personas a través del movimiento, la respiración y la conexión.
Me atraen las prácticas fuertes y fluidas, pensadas para desarrollar fuerza y flexibilidad, siempre desde la idea de que el yoga debe adaptarse a las necesidades de cada cuerpo. Tanto si la clase pide un Vinyasa dinámico, un estiramiento profundo o una pausa serena, ajusto mi enseñanza para sostener a cada persona justo donde está.
Más allá del yoga, me apasionan la salud holística, el Ayurveda, la terapia de masaje y el bienestar de las mujeres, con un interés especial en la salud del útero y los ciclos. Para mí, el yoga es mucho más que moverse sobre la esterilla: es una forma de reconectar, habitar el cuerpo con más calma y crear equilibrio en la vida cotidiana.
Llega tal como eres, muévete como necesites y deja que la práctica se despliegue desde ahí.